viernes, 24 de abril de 2009

BOLIVAR


Piensan que el ataúd lo hizo acostarse,
pero él sigue de pie...

yo sigo sus pasos
cuando la rebeldía y la dignidad
hacen tartamudear los campanarios.



Alto, duro, de pie, Bolívar suda
y Bolívar respira en el trabajo.

¡Ah, cómo yo te amo, Patria mía,
América de sangre, cómo te amo!

Te amo así, de roble con el hueso
bolívar bajo el músculo del brazo,
con la mano bolívar escribiendo,
con el tacón bolívar caminando...

Alto, duro, de pie, Bolívar suda
y Bolívar madura en el trabajo.






miércoles, 22 de abril de 2009

Campanas





La ciudad nos envuelve largamente,
como una noche dolorosa.

A nuestro lado ruedan los camiones
como brujas agónicas.


Una campaña se queja a lo lejos desesperadamente.

Algún campanero irascible le estará golpeando el corazón.






Caminemos.

Olvídate del mundo.

Piensa solamente en lo que llevas piel adentro
y sabrás qué dulce y qué sabroso es, de pronto, vivir.


Imagen de Steiner62 (An Animal & his Anima).

sábado, 18 de abril de 2009

Nosotros los Hombres



V
engo a buscarte, hermano, porque traigo el poema,
que es traer el mundo a las espaldas.
Soy como un perro que ruge a solas, ladra
a las fieras del odio y de la angustia,
echa a rodar la vida en mitad de la noche.

Traigo sueños, tristezas, alegrías, mansedumbres,
democracias quebradas como cántaros,
religiones mohosas hasta el alma,
rebeliones en germen echando lenguas de humo,
árboles que no tienen
suficientes resinas amorosas.

Estamos sin amor, hermano mío,
y esto es como estar ciegos en mitad de la tierra.

Traigo muertes para asustar a todos
los que juegan con muertes.
Vidas para alegrar a los mansos y tiernos,
esperanzas y uvas para los dolorosos.


Pero traigo ante todo
un deseo violento de abrazar,
atronador y grande
como tormenta oceánica.

Quiero hacer con los brazos
un solo brazo dulce
que rodee la tierra.

Yo deseo ante todo, que la vida sea nuestra
como el agua y el viento.
Que nadie tenga nunca más patria que el vecino.
Que nadie diga más la finca mía, el barco...
sino la finca nuestra, de Nosotros los Hombres.




miércoles, 15 de abril de 2009

La miel


La miel es un líquido espeso.
Lo derramo en mis labios cuando estoy triste
y me vuelve alegre y me fortifica.
La miel debe haber sido la ambrosía de los dioses.

Tu voz es un poco de miel
cayendo en espirales desde el viento.

Te hablaré de la miel,
de las abejas,
de los secretos de la miel y las abejas.



Los campesinos van al bosque.
Rompen con sus hachas la madera viva
de los árboles
y desalojan el panal.
Se acercan las manos a la boca y se sonríen.
En esos momentos son
completamente felices.

Hay quienes hablan
de la miel de las palabras
y de la miel de los besos.
Pero ni las palabras ni los besos
se deslizan tan pegados a los labios
como esos hilos pesados de las mieles salvajes.

Los que hablan de los besos de la miel
no han probado la miel
o no han probado los besos.

Un panal es una cosa redonda,
Dura en apariencia como una piedra.
Sin embargo, al abrirlo, se siente uno como un dios campestre
y no le envidia a nadie
ni las tristezas ni las alegrías.

Dentro de los panales están las abejas.
Y las abejas fueron las despenseras de los dioses...




lunes, 13 de abril de 2009

Caminos


Crucemos esta pena y no volvamos
la mirada atrás. Hay nubes blancas
allá sobre los cerros, y algo dulce
nos llama con su voz enamorada.



Con las manos espesas de ternura
cruzaremos las veredas y montañas
hasta llegar a un sitio donde todos
los besos echen alas
y se nos amontonen como frutos
maduros en el alma.

Podremos ver el sueño, ver la brisa,
y hasta vernos las almas….





Elogio de la palabra





Una palabra es como un grano de arena:
cosa pequeña, insignificante,
que sirve sin embargo para construir muros inmensos.

Muchas veces las palabras nos brotan desmayadas
y somos desgraciados.
Decimos cosas duras y mentimos.
Y eso es triste, como quedarse de repente sin palabras.

La palabra más dulce, sin embargo,
es la palabra de amor que se pronuncia en media sombra
con las manos enlazadas como zarcillos silvestres.

Y la palabra que ya no es palabra
porque se dice con los labios apretados por un beso.

Hay gentes que hablan
como si tuvieran en la garganta estíos y muchas cicatrices.

Les brota de la palabra
un olor a humo y a desgracia.
Generalmente mueren solos, como barcos sin ancla.

¡No hables tú nunca como ellos!
Sería triste saber que has olvidado tu alma en el armario
y haber perdido la llave
y no poder traértela.

La palabra es la semilla de Dios.


domingo, 12 de abril de 2009

Tendidos bajo el sueño



Era grande la noche. Estábamos en ella
con todos los impulsos dispuestos para el beso.

Se quemó el filamento de la única estrella
y un cosquilleo eléctrico nos palpitó en los huesos.

La luna se estiraba como una gata en celo.



La tierra tomó un hondo tibior de carne abierta.

Docenas de emociones cayeron en tu pelo.

Nos hallamos, de pronto, con la alegría despierta.

Dios se encogió de un golpe y se escondió en tu traje.

El pájaro del miedo se nos fue del paisaje.

Olvidamos el alma y el pecado.

Todo nos dejó solos: la luna y el vestido.

La noche era profunda como un lecho mullido.